Los beneficios del Zinc

El zinc es un metal de escaso contenido en nuestro organismo, aproximadamente 40 mg del peso corporal de un adulto promedio, sin embargo sus funciones biológicas son extremadamente relevantes: es parte de la insulina, la superóxido dismutasa y las proteínas dedo de zinc (“zinc fingers”), es cofactor en muchos pasos enzimáticos, participa en la síntesis proteica y de los ácidos nucleicos además de intervenir en el buen funcionamiento del sistema inmune y en la integridad de todos los epitelios. Ya desde los inicios de la medicina alopática diversos compuestos del zinc eran ampliamente utilizados en fórmulas magistrales, el día de hoy la dermatología los continúa empleando en preparados astringentes y emolientes (óxido de zinc, pitirionato de zinc, acetato de zinc, sulfato de zinc, etc).

Hace varios años llamó la atención el uso del zinc en dos padecimientos muy frecuentes de la infancia: las enfermedades diarreicas y las infecciones respiratorias agudas, desde entonces se han realizado diversos ensayos clínicos para determinar si existen o no ventajas estadísticamente significativas respecto al uso de placebo. A nivel gastrointestinal se ha reportado que el zinc restaura la integridad de la mucosa y la actividad enzimática del borde en cepillo del enterocito (Roy 1992, Shankar 1998), promueve la producción de anticuerpos y linfocitos circulantes contra patógenos intestinales (Sazawal 1997, Albert 2003, Raqib 2004), también tiene un efecto directo en los canales de iones actuando como un bloqueador del canal de K durante la secreción de cloro mediada por AMP’c (Hoque 2005, Hoque 2009).

La deficiencia de zinc se considera un problema de salud pública en países en desarrollo, sobre todo en áreas de pobreza alimentaria, en México un estudio reveló que hasta 51% de las mujeres embarazadas en una población rural son deficientes en zinc, otro estudio demostró que hasta 20% de los niños son también deficientes. El problema es que las principales fuentes de zinc son alimentos costosos (carnes rojas y pescado), y aunque muchos vegetales son también ricos en este metal, el alto contenido de ácido fítico, lignina, celulosa y hemicelulosa; disminuyen considerablemente su absorción. Nuestro organismo no cuenta con un almacén (“pool”) de zinc por lo que la ingesta cotidiana debe suplir las necesidades del metal, de todo el zinc ingerido se absorbe menos del 50% (zinc exógeno) por otra parte todo el zinc que emplea el intestino en su función también es excretado (zinc endógeno), para permitir un balance positivo de zinc el intestino no solo absorbe el zinc ingerido sino el zinc excretado en la proporción necesaria. Las enfermedades diarreicas (diarrea aguda, diarrea persistente) y las parasitosis aumentan considerablemente las pérdidas gastrointestinales de zinc, se cree que esto desencadena un círculo vicioso de deficiencia de zinc-diarrea-deficiencia de zinc-diarrea. Así, se ha planteado la posible utilidad del tratamiento suplementario con zinc en poblaciones suceptibles.

  • Los requerimientos diarios de zinc son de 2 a 4 mg/kg/día en niños sanos y de 3 a 5 mg/kg/día en niños desnutridos.
  • La OMS y la UNICEF recomiendan el tratamiento con una dosis diaria de 10 a 20 mg de zinc en niños con diarrea durante 10 a 14 días.
  • Está disponible en tres sales: sulfato, acetato y gluconato de zinc, la primera es la más empleada.
  • Se considera que el zinc y el hierro utilizan vías similares de absorción por lo que se sugiere que el tratamiento con zinc debe asociarse al uso de hierro suplementario.

Doce estudios examinaron el efecto de los suplementos de zinc sobre la diarrea aguda. Once de ellos mostraron que la duración de los episodios había disminuido y, en ocho, esa reducción fue significativa desde el punto de vista estadístico. Cinco de esos estudios también reunieron datos sobre el volumen y la frecuencia de las deposiciones y los resultados indicaron que ambos se redujeron con los suplementos de zinc.

Una revisión sistemática (Cochrane 2008, 2011) de 22 ensayos clínicos controlados, con un total de 8924 niños se encontró que el zinc acortó el episodio de diarrea (-9.60 horas 95% IC -18.25 a -0.96 h), con menos niños presentando diarrea al día 3 (RR 0.77, 95% IC 0.67 a 0.89), al día 5 (RR 0.74, 95% IC 0.55 a 0.99) y al día 7 (RR 0.82, 95% IC 0.72 a 0.94). En la diarrea persistente el zinc redujo su duración (-15.84 horas IC 95% -25,43 a -6.24h). En todos los ensayos se reportó una menor severidad de la diarrea y ningún ensayo reportó eventos adversos serios aunque el vómito fue más común en niños con diarrea aguda tratados con zinc en 10 ensayos (RR 1.59, IC 95% 1.27 a 1.99).

El día de hoy el abordaje de la enfermedad diarreica aguda en nños con base en la evidencia debe considerar:

  • La reposición de líquidos para prevenir o tratar la deshidratación.
  • La correcta implementación de los planes A, B y C de la OMS.
  • El uso de la fórmula SRO 75 (de baja osmolaridad) en lugar de fórmulas previas como la SRO 90 o bien preparaciones caseras o comerciales con otros objetivos (jugos, gatorade, etc) para la reposición hídrica.
  • La incorporación de fórmulas basadas en arroz para la reposición hídrica (uso amplio en Europa con buenos resultados).
  • El uso racional de antibióticos, limitado primordialmente a casos de disentería (diarrea con moco y sangre), cólera y en pacientes inmunocomprometidos.
  • El fomento de la lactancia materna y evitar el uso del ayuno lo que implica una orientación dietética adecuada.
  • El tratamiento con zinc según las recomendaciones comentadas, en México aún no contamos con preparaciones comerciales pero la preparación magistral en farmacias es una buena opción. 
  • El uso racional de probióticos: solo Lactobacillus casei cepa GG (Lactobacillus rhamnosus GG), Enterococcus LAB SF68, Saccharomyces boulardii y Escherichia coli cepa Nissle 1917 han logrado resultados benéficos en la evidencia. En México Liolactil ®, Floratil ® y Neoflor ®.
  • Evitar el uso de agentes antisecretores, anticolinérgicos y otros que disminuyen la motilidad intestinal.
  • La administración profiláctica de vitamina A, la vacunación contra Rotavirus y la orientación higiénica como medidas preventivas.

Criterios de Roma III

Los trastornos funcionales digestivos (TFD) suponen una parte muy importante de la patología gastroenterológica. Más de la mitad de los pacientes que acuden a las consultas de gastroenterología pediátrica lo hacen por este motivo, y aproximadamente el 10% de los que acuden al pediatra.
Durante las últimas décadas el interés por los TFD ha crecido de forma notable y se ha avanzado en su conocimiento fisiopatológico y manejo terapéutico. Además, los TFD han pasado de ser meros diagnósticos de exclusión a entidades clínicamente específicas con criterios diagnósticos precisos.
Los primeros pasos en el desarrollo de los llamados “criterios de Roma” comenzaron en 1988 utilizando metodología Delphi. Estos criterios iniciales fueron modificados en varias ocasiones hasta publicarse en 1999 los “criterios de Roma II” en los que se habían incorporado nuevos conocimientos y más evidencias científicas. No obstante, el tiempo y su aplicación demostraron que tenían diversas limitaciones y que claramente podían ser mejorados. Con esta intención nacieron los “criterios de Roma III” que se han presentado en DDW 2006 y que se recogen en el volumen de Abril de Gastroenterology así como en un libro publicado a tal efecto. El proceso de elaboración de los criterios de Roma III ha durado 5 años y han participado un total de 87 expertos sobre los distintos temas.
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Alergia a las proteínas de la leche de vaca

Las reacciones adversas a los alimentos incluyen cualquier reacción anómala producida ante su ingesta. Se clasifican en intolerancias y alergias alimentarias. La intolerancia alimentaria puede ser debida a mecanismos metabólicos (intolerancia a la lactosa), farmacológicos (migraña mediada por tiramina, aspartame, glutamato monosódico, nitratos, nitritos, alcohol, café y chocolate), o tóxicos.

Se define como alergia alimentaria a las reacciones de hipersensibilidad iniciadas por el mecanismo inmunitario específico ante la presencia de un antígeno alimentario. Un concepto importante es que una reacción alérgica se puede presentar únicamente ante una proteína. La capacidad de los componentes proteicos de “estimular” al sistema inmunitario es tanto mayor cuanto mayor es su tamaño y su peso molecular. Esta base inmunológica la distingue de otras reacciones adversas. La alergia alimentaria puede ser mediada por anticuerpos IgE, mecanismos mixtos o de tipo no IgE.

Durante el primer año de vida, la proteína de la leche de vaca (PLV) suele ser la primera proteína a la cual se enfrentan los niños con lactancia materna o sin ella; constituye la forma de alergia alimentaria más frecuente en los primeros meses de la vida y su prevalencia oscila en 2-7.5%. Hacia la edad adulta disminuye progresivamente.

La alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) se puede encontrar inclusive en niños alimentados exclusivamente con leche materna. Su incidencia en este grupo es baja, de aproximadamente el 0.5%. Su presentación, en general, es leve-moderada, dado que la concentración de la proteína de la leche de vaca en la leche humana es 100.000 veces menor que en la leche de vaca.

Dados el gran número de diagnósticos erróneos, percepciones exageradas y elevada prevalencia de autodiagnóstico, ante un paciente con sintomatología compatible con APLV, es menester establecer un diagnóstico correcto. Esta situación podría poner en riesgo nutricional innecesario a estos pacientes, además de modificar sus hábitos alimentarios, con importantes consecuencias a nivel médico, social y económico.

[box type=”download”]

Las siguientes son las guías y lineamientos de mayor relevancia publicados hasta la fecha:

Guidelines for diagnosis and treatment of cow’s milk protein allergy.

Approach to milk protein allergy in infants.

Cow’s milk allergy: A complex disorder.World Allergy Organization (WAO)Diagnosis and Rationale for Action against Cow’s Milk Allergy (DRACMA) Guidelines.

Diagnosis and treatment of cow’s milk allergy.

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Si conocen alguno otro y desean divulgarlo envíen la cita a: pediatroblastos@gmail.com.

Gracias!

Alergia a las proteínas de la leche de vaca

Las reacciones adversas a los alimentos incluyen cualquier reacción anómala producida ante su ingesta. Se clasifican en intolerancias y alergias alimentarias. La intolerancia alimentaria peude ser debida a mecanismos metabólicos (intolerancia a la lactosa), farmacológicos (migraña mediada por tiramina, aspartame, glutamato monosódico, nitratos, nitritos, alcohol, café y chocolate), o tóxicos.

Se define como alergia alimentaria a las reacciones de hipersensibilidad iniciadas por el mecanismo inmunitario específico ante la presencia de un antígeno alimentario. Un concepto importante es que una reacción alérgica se puede presentar únicamente ante una proteína. La capacidad de los componentes proteicos de “estimular” al sistema inmunitario es tanto mayor cuanto mayor es su tamaño y su peso molecular. Esta base inmunológica la distingue de otras reacciones adversas. La alergia alimentaria puede ser mediada por anticuerpos IgE, mecanismos mixtos o de tipo no IgE.

Durante el primer año de vida, la proteína de la leche de vaca (PLV) suele ser la primera proteína a la cual se enfrentan los niños con lactancia materna o sin ella; constituye la forma de alergia alimentaria más frecuente en los primeros meses de la vida y su prevalencia oscila en 2-7.5%. Hacia la edad adulta disminuye progresivamente.

La alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) se puede encontrar inclusive en niños alimentados exclusivamente con leche materna. Su incidencia en este grupo es baja, de aproximadamente el 0.5%. Su presentación, en general, es leve-moderada, dado que la concentración de la proteína de la leche de vaca en la leche humana es 100.000 veces menor que en la leche de vaca.

Dados el gran número de diagnósticos erróneos, percepciones exageradas y elevada prevalencia de autodiagnóstico, ante un paciente con sintomatología compatible con APLV, es menester establecer un diagnóstico correcto. Esta situación podría poner en riesgo nutricional innecesario a estos pacientes, además de modificar sus hábitos alimentarios, con importantes consecuencias a nivel médico, social y económico.

Las siguientes son las guias y lineamientos de mayor relevancia publciados hasta la fecha:

Si conocen alguno otro y desean divulgarlo envíen la cita a: pediatroblastos@gmail.com.

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Alergia a las proteínas de la leche de vaca

Las reacciones adversas a los alimentos incluyen cualquier reacción anómala producida ante su ingesta. Se clasifican en intolerancias y alergias alimentarias. La intolerancia alimentaria puede ser debida a mecanismos metabólicos (intolerancia a la lactosa), farmacológicos (migraña mediada por tiramina, aspartame, glutamato monosódico, nitratos, nitritos, alcohol, café y chocolate), o tóxicos.

Se define como alergia alimentaria a las reacciones de hipersensibilidad iniciadas por el mecanismo inmunitario específico ante la presencia de un antígeno alimentario. Un concepto importante es que una reacción alérgica se puede presentar únicamente ante una proteína. La capacidad de los componentes proteicos de “estimular” al sistema inmunitario es tanto mayor cuanto mayor es su tamaño y su peso molecular. Esta base inmunológica la distingue de otras reacciones adversas. La alergia alimentaria puede ser mediada por anticuerpos IgE, mecanismos mixtos o de tipo no IgE.

Durante el primer año de vida, la proteína de la leche de vaca (PLV) suele ser la primera proteína a la cual se enfrentan los niños con lactancia materna o sin ella; constituye la forma de alergia alimentaria más frecuente en los primeros meses de la vida y su prevalencia oscila en 2-7.5%. Hacia la edad adulta disminuye progresivamente.

La alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) se puede encontrar inclusive en niños alimentados exclusivamente con leche materna. Su incidencia en este grupo es baja, de aproximadamente el 0.5%. Su presentación, en general, es leve-moderada, dado que la concentración de la proteína de la leche de vaca en la leche humana es 100.000 veces menor que en la leche de vaca.

Dados el gran número de diagnósticos erróneos, percepciones exageradas y elevada prevalencia de autodiagnóstico, ante un paciente con sintomatología compatible con APLV, es menester establecer un diagnóstico correcto. Esta situación podría poner en riesgo nutricional innecesario a estos pacientes, además de modificar sus hábitos alimentarios, con importantes consecuencias a nivel médico, social y económico.

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Las siguientes son las guías y lineamientos de mayor relevancia publicados hasta la fecha:

Guidelines for diagnosis and treatment of cow’s milk protein allergy.

Approach to milk protein allergy in infants.

Cow’s milk allergy: A complex disorder.World Allergy Organization (WAO)Diagnosis and Rationale for Action against Cow’s Milk Allergy (DRACMA) Guidelines.

Diagnosis and treatment of cow’s milk allergy.

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Desnutrición infantil

“No hay mayor reto para un país que erradicar la desnutrición, una verdadera enfermedad social”

“En latinoamérica, los más vulnerables al hambre y la desnutrición son los pobres que viven en los sectores rurales, pertenecientes a grupos indígenas o afrodescendientes, tienen bajo nivel educacional y bajo acceso a agua potable y drenaje”

“Los efectos de la desnutrición en la salud, educación y productividad, la convierten en uno de los principales mecanismos de transmisión intergeneracional de la pobreza y la desigualdad”

“… no hace falta ser un país desarrollado para derrotar la malnutrición … Lo que importa es la voluntad política y un consenso nacional para superar este problema”

“La erradicación de la desnutrición infantil requiere que los países latinoamericanos desarrollen políticas de Estado integrales, de largo plazo y con participación activa de todos los actores.”

¿Sabías….

… que pese a que en la región se producen suficientes alimentos para satisfacer las necesidades nutricionales del triple de la población actual, 8.8 millones de niños latinoamericanos y caribeños sufren de desnutrición crónica debido a una ingesta nutricional persistentemente inadecuada, y 4.2 millones sufren de desnutrición global?

… que la desnutrición crónica afecta a la mitad de los menores de 5 años de edad de origen indígena; que en las zonas rurales los menores tienen 1.6 y 3.7 veces más probabilidades de desnutrirse que en las urbanas; y que, sin embargo, algo más de 40% de los desnutridos viven en ciudades?

… que según estimaciones, el costo anual de combatir la desnutrición en todos los niños menores de 5 años en la región asciende a 2.05 mil millones de dólares, pero el no combatirla oscila entre 104 mil millones y 174 mil millones de dólares (por mortalidad infantil, pérdida en la productividad por retardo en el crecimiento y pérdidas por enfermedades crónicas, entre otras causas)?

Documentos

Dr. Federico Gómez, El Pionero

Artículo Original del Dr. Federico Gómez (1946)

Desnutrición Generalidades

Directrices para el manejo hospitalario de lo niños con desnutrición grave

Resumen Directrices para desnutrición grave

Alimentación del lactante y del niño pequeño Curso OMS

Alimentación de niños no amamantados OMS

La Alimentación del Lactante y del niño pequeño OMS

Alimentación complementaria del niño amamantado OMS