Diagnóstico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad


El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un síndrome que se manifiesta en la infancia con síntomas de hiperactividad, impulsividad y/o falta de atención. Los síntomas afectan la función cognitiva, académica, conductual, emocional y social. Las manifestaciones clínicas se agrupan en dos categorías de síntomas principales: hiperactividad/impulsividad y déficit de atención. Cada grupo de síntomas principales de TDAH tiene su propio patrón y curso clínico.

Ritalin

Hiperactividad e impulsividad

El comportamiento hiperactivo e impulsivo casi siempre se presenta en los niños pequeños. El subtipo de TDAH predominantemente hiperactivo-impulsivo se caracteriza por la incapacidad para permanecer sentado o inhibir (detener) conductas. Los síntomas de hiperactividad e impulsividad incluyen:

  • Inquietud excesiva
  • Dificultad para permanecer sentado cuando se requiere
  • Sentimientos de inquietud (en adolescentes) o carreras inapropiadas o conductas de trepar en los niños más pequeños
  • Dificultad para jugar tranquilamente
  • Difícil de seguirlo, parece siempre estar “en movimiento”
  • Conversación excesiva
  • Dificultad para esperar su turno
  • Respuestas impulsivas y demasiado rápidas
  • Interrupciones e intromisiones

Los síntomas hiperactivos e impulsivos generalmente se observan en el momento en que el niño alcanza los cuatro años de edad y aumentan durante los siguientes tres a cuatro años, con un pico de severidad cuando el niño tiene entre siete y ocho años de edad. Tras los siete u ocho años de edad, los síntomas hiperactivos comienzan a disminuir; de hecho en la adolescencia pueden ser apenas perceptibles, aunque los adolescentes pueden sentirse inquietos o incapaces de calmarse. Por el contrario, los síntomas impulsivos suelen persistir durante toda la vida.

El objeto de la impulsividad se relaciona con el medio ambiente. Por ejemplo, los adolescentes con TDAH sin tratamiento y en un entorno donde el alcohol y otras sustancias de abuso están disponibles tienen mayor riesgo de involucrarse en su consumo que los adolescentes sin TDAH.

Déficit de atención

El subtipo predominantemente inatento del TDAH se caracteriza por una disminución en la capacidad para mantener la atención y una reducción de la velocidad de procesamiento cognitivo y de respuesta. Los niños con el subtipo inatento a menudo se describen como si tuvieran un ritmo de pensamiento lento o como si estuvieran soñando despiertos o desconectados de la actividad o tarea que ejecutan. El motivo de consulta típico versa sobre los problemas cognitivos y / o académicos. Entre los niños nacidos con <32 semanas de edad gestacional, los síntomas de falta de atención parecen ser más predominantes que la hiperactividad y la impulsividad.

Los síntomas de falta de atención pueden incluir:

  • Falla para prestar atención a los detalles, errores por descuido
  • Dificultad para mantener la atención en el juego, actividades escolares o del hogar
  • Parecen no escuchar incluso cuando se les aborda directamente
  • Falla para avanzar en las tareas o actividades
  • Presentan dificultades para organizar tareas, actividades y sus pertenencias
  • Evitan tareas que requieren un esfuerzo mental constante
  • Pierden objetos necesarios para tareas o actividades
  • Se distraen fácilmente por estímulos irrelevantes
  • Olvidan actividades rutinarias

Los síntomas de falta de atención por lo general no son evidentes hasta que el niño tiene ocho a nueve años de edad. Esta demora puede estar relacionada a una reducción en la sensibilidad de los observadores (padres, maestros, etc.) para detectar problemas de atención en edades menores o a la existencia de una gran variabilidad en el desarrollo normal de las habilidades cognitivas. Como sucede con la impulsividad, los síntomas de falta de atención son por lo general un problema permanente.

Deterioro de la función

Con el fin de cumplir con los criterios para el diagnóstico de TDAH, los síntomas principales deben alterar la función del individuo en las actividades académicas, sociales u ocupacionales. Las habilidades sociales en los niños con TDAH se deterioran significativamente. La falta de atención puede limitar las oportunidades para adquirir habilidades sociales o para atender a los signos y códigos necesarios para la interacción social efectiva, por ello resulta difícil a estos niños formar amistades y relacionarse. Por otro lado, los comportamientos hiperactivos e impulsivos pueden resultar en rechazo de los compañeros y de la sociedad. Las consecuencias negativas de una función social alterada (por ejemplo, la falta de autoestima, un mayor riesgo de depresión y ansiedad) pueden ser permanentes o tardar más tiempo en remitir que los propios síntomas del TDAH.

Criterios diagnósticos

La Asociación Americana de Psiquiatría ha establecido los criterios para el diagnóstico del TDAH y los ha actualizado en la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). Para niños menores de 17 años, el DSM-5 requiere 6 o más síntomas de hiperactividad e impulsividad o 6 o más síntomas de falta de atención. Para los adolescentes y adultos (pacientes de 17 o más años) se requieren 5 o más síntomas de hiperactividad e impulsividad o 5 o más síntomas de falta de atención. Es requisito que los síntomas de hiperactividad/impulsividad o falta de atención:

  • Ocurran con frecuencia
  • Estén presentes en más de un entorno (p. ej. escuela y hogar)
  • Persistan por al menos 6 meses
  • Estén presentes antes de la edad de 12 años
  • Comprometan el funcionamiento en actividades académicas, sociales u ocupacionales
  • Sean excesivas para el nivel de desarrollo del paciente

La adhesión a los criterios del DSM-5 ayuda a minimizar el infra/supra diagnóstico del TDAH. Los criterios diagnósticos tienen una alta confiabilidad en cada uno de los elementos y en el diagnóstico general a pesar de que las características de comportamiento especificados en la definición están sujetas a la interpretación de los observadores.

Las limitaciones de los criterios del DSM-5 incluyen el haberse derivado de estudios de niños que fueron evaluados en centros de atención psiquiátrica además de la falta de datos que apoyen el número de elementos necesarios para el diagnóstico.

La respuesta al tratamiento estimulante NO DEBE utilizarse para confirmar o refutar el diagnóstico de TDAH (prueba terapéutica); esto debido a que los medicamentos estimulantes mejoran el comportamiento en niños con TDAH, niños con condiciones distintas al TDAH (p. ej. problemas de aprendizaje, depresión), y niños sanos (controles).

Subtipo de TDAH

Dependiendo de los síntomas predominantes, el TDAH se pueden clasificar en uno de tres subtipos:

  • Predominantemente desatento: ≥6 síntomas de falta de atención para los niños <17 años; ≥5 síntomas para adolescentes ≥17 años y adultos.
  • Predominantemente hiperactivo-impulsivo: ≥6 síntomas de hiperactividad-impulsividad para los niños <17 años; ≥5 síntomas para adolescentes ≥17 años y adultos.
  • Combinado: ≥6 síntomas de falta de atención y ≥6 síntomas de hiperactividad-impulsividad para los niños <17 años; ≥5 síntomas en cada categoría para adolescentes ≥17 años y adultos.

El subtipo de TDAH en un paciente dado puede cambiar de uno a otro en el tiempo

Casos especiales

Los criterios diagnósticos para el TDAH se pueden aplicar a niños de por lo menos cuatro años de edad. Los estudios longitudinales sugieren que la hiperactividad severa, que está presente en sólo un pequeño subconjunto de los niños en edad preescolar, persiste en los años escolares.

El criterio que requiere que el deterioro funcional esté presente en al menos dos entornos puede ser difícil de cumplir si el niño no asiste a un centro preescolar o a una guardería. En tales circunstancias, los médicos que sospechen el trastorno pueden recomendar que los padres asistan a un programa de entrenamiento de padres o que el niño sea inscrito en un centro preescolar.

El diagnóstico de TDAH en los adolescentes puede ser un reto. Los adolescentes pueden no reportar los síntomas o el deterioro funcional y pueden pasar muy poco tiempo en casa o convivir lo suficiente como para que los padres detecten los síntomas. En tales casos, es importante que los médicos obtengan la información de al menos dos profesores y / u otros adultos con los que interactúa.

Trastorno hipercinético

En Europa, el diagnóstico de trastorno hipercinético se define por los criterios de la Clasificación Internacional de Enfermedades décima edición (CIE-10). Los criterios de la CIE-10 para este trastorno son más restrictivos que los criterios del DSM-5 para el TDAH, ya que requiere de al menos seis síntomas de falta de atención, tres síntomas de hiperactividad, y un síntoma de impulsividad presentes en más de un entorno para establecer el diagnóstico. El trastorno hipercinético se subdivide en aquél con y aquél sin trastorno de conducta.

Trastornos coexistentes

La evaluación del TDAH debe incluir la evaluación de los trastornos de conducta y trastornos emocionales que coexisten incluyendo el trastorno oposicional desafiante, trastorno de conducta, depresión, trastorno de ansiedad, y problemas de aprendizaje.

Hasta la mitad de los niños con TDAH tienen uno o más trastornos coexistentes conductuales o emocionales. Las condiciones coexistentes pueden ser primarias o secundarias. En cualquier caso, requieren tratamiento en conjunto con el tratamiento para el TDAH.

La ansiedad se puede desarrollar en los niños con TDAH como un trastorno secundario; sin embargo, en muchos casos la ansiedad parece ser independiente del TDAH.

Los niños con el subtipo combinado o con el subtipo hiperactivo-impulsivo tienen un mayor riesgo de desarrollar trastornos de conducta coexistentes, incluyendo el trastorno de oposición desafiante. Su excesiva actividad, sus conductas impulsivas y la expresión emocional desinhibida con frecuencia los ponen en conflicto con los padres y otros adultos. El aumento del conflicto puede conducir a una mayor esfuerzo por disciplinar con refuerzos negativos y a un menor uso de refuerzos positivos. Bajo estas circunstancias puede surgir un patrón de comportamiento negativista desafiante.

Los problemas de aprendizaje y la depresión son más comunes en los niños con los subtipos de falta de atención y combinado de TDAH. Los niños con TDAH y trastorno del ánimo pueden tener el antecedente de miembros de la familia con depresión mayor. Durante la adolescencia, estos pacientes se encuentran en mayor riesgo de intento de suicidio.

Los adolescentes con TDAH recién diagnosticados deben ser evaluados para detectar abuso de sustancias. Aquellos con signos y síntomas de abuso de sustancias deben someterse, si es posible, a evaluación y tratamiento de las adicciones antes de iniciar el tratamiento del TDAH con medicamentos.

Para un revisión detallada recomendamos consultar:

Anuncios

One thought on “Diagnóstico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s